“La obra del poeta dominicano León Félix Batista es una de las hebras más visibles o elocuentes del nuevo barroco latinoamericano.” Jordi Doce

El sello neoyorquino Pro Latina Press sumó un tercer título a su colección de poesía latinoamericana Gala De Poesía.

Más de ochenta piezas, divididas en media docena de secciones: Negro eterno, Vicio, Burdel nirvana, Mosaico fluido, Pseudolibro y Un minuto de retraso mental, componen Seis amnesias (1), esta entrega del destacado y multipremiado poeta, ensayista y traductor dominicano nacido en 1964 y radicado en Nueva York desde 1986.

La larga descendencia de don Luis de Góngora y Argote, con todos los matices y personalísimos arreglos que le han sumado los autores latinoamericanos conformando el neobarroco local, ha demostrado cabalmente que no se trataba meramente de un estilo de época. Ni barrido por el soplo de los vientos sucesivos ni los efímeros temporales literarios, su robusto linaje tampoco se convirtió en remanente del siglo XX en la presente centuria.

Antes bien, ha generado variantes internas dentro del mismo caudal principal, demostrando la plasticidad y riqueza –tanto conceptual como formal– con las que es capaz de mostrarse y demostrarse como venero inagotable.

Desde que Severo Sarduy (2) definiera sus tres recursos principales: lo artificioso, lo paródico y lo ambiguo, muchas otras caracterizaciones y ampliaciones de ese trío de señalamientos se han sumado, y en todavía mucha mayor medida fueron ampliando el abanico de posibilidades que brinda el neobarroco latinoamericano a quienes tienen el talento adecuado para optar por sus infinitas polifonías y texturas escriturales. Desde el patriarcal José Lezama Lima hasta el presente, mucha tinta y de la buena ha corrido por los canales de la poesía neobarroca latinoamericana y algunos de sus nombres principales fueron recogidos en el siglo pasado en el antológico y ya clásico volumen titulado Medusario. Muestra de poesía latinoamericana (3).

¿Incluiría una edición corregida y aumentada de Medusario… a nuestro autor, León Félix Batista, sobre la base de sus muchos logros en la materia y sus aportes tan originales a la corriente poética de referencia? Estoy seguro de que sí, pues desde fines de la centuria anterior y hasta el presente, con una obra que ha trascendido largamente los límites del suelo natal, Batista se ha perfilado como uno de los poetas más originales y renovadores en la línea marcada por el neobarroco a escala latinoamericana.

Así como los niños al jugar lo hacen muy seriamente, de igual manera Batista pone en juego todas sus habilidades discursivas para brindarnos pieza tras pieza un cóctel bien medido donde el desenfado, las planicies de lo onírico y lo erótico recorridas con experto conocimiento, la cita culta y la coloquial, los giros inesperados y más imprevisibles se conjugan con un arsenal mucho más vasto de recursos y largo de enumerar, siempre bajo el control férreo de alguien que sabe muy bien qué decir y cómo hacerlo. Hasta la desmesura, materia escurridiza si las hay, obedece sin chistar la consigna uniforme, página tras página, de girar exclusivamente en torno del eje central de una muy consolidada y ya bien reconocible poética.

Se trata de una voz singular que no trepida a la hora de aventurarse muy segura de sí misma en las áreas más oscuras de lo real imaginario (valga el oxímoron) donde Batista amalgama, deshace, pone de cabeza, reduce y amplía el alcance de las palabras, operando un maridaje que, no por insospechado antes de leer sus obras, deja de confirmarse de inmediato como una certeza más de las tantas que nos dona el poeta en Seis amnesias.

Era imposible decirlo de otro modo, concluye el lector tras recorrer este centenar y medio de páginas ofrecidas por Pro Latina Press dentro de su colección Gala de Poesía, y el mérito de León Félix Batista no radica exclusivamente en haber dado, a lo largo de casi tres décadas de intensa producción poética, con la manera más exacta de concretarlo, sino también –esto es muy de destacar– con una calidad escritural uniforme y certera, sin altibajos y siempre deslumbrante.

NOTAS

(1) Pro Latina Press, ISBN 979 8 218 32156-7, 148 pp., Nueva York, EE.UU., 2023.

(2) Sarduy, Severo, El barroco y el neobarroco, 1972.

(3) Echavarren, Roberto, Kozer, José, y Sefamí, Jacobo, Medusario. Muestra de poesía latinoamericana (Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1996). La selección incluye a: José Carlos Becerra, Coral Bracho, Wilson Bueno, Arturo Carrera, Haroldo de Campos, Gerardo Deniz, Marosa di Giorgio, Roberto Echavarren, Eduardo Espina, Marco Antonio Ettedgui, Rodolfo Hinostroza, David Huerta, Reynaldo Jiménez, Tamara Kamenszain, José Kozer, Osvaldo Lamborghini, Mirko Lauer, Paulo Leminski, Eduardo Milán, Gonzalo Muñoz, Néstor Perlongher y Raúl Zurita.

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Luis Benítez (Buenos Aires, 1956). Fue miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo de New York, con sede en la Columbia University; de la World Poetry Society (EE.UU.); de World Poets (Grecia) y del Advisory Board de Poetry Press (La India). Ha recibido el título de Compagnon de la Poèsie de la Association La Porte des Poètes, con sede en la Université de La Sorbonne, París, y numerosos premios nacionales e internacionales por su obra literaria. Sus 44 libros de poesía, ensayo y narrativa han sido publicados en Argentina, Chile, España, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia, México, Rumania, Suecia, Venezuela y Uruguay.