Desde hace dos meses, no hemos podido disfrutar una ópera en pantalla grande (la última fue “Fedora”, de Umberto Giordano, el 14 de enero). Pero en el presente marzo podremos disfrutar dos: “Lohengrin”, de Richard Wagner, y “El Barbero de Sevilla”, de Gioachino Rossini. 

Lohengrin

Después de 17 años sin presentarse en The Metropolitan Opera House, ha vuelto en la actual temporada “Lohengrin”, la sexta ópera de Richard Wagner, por un total de diez funciones (la primera fue el 26 de febrero y la última será el primero de abril). La sexta función, el sábado 18 de marzo a las doce del mediodía, será transmitida por The Met: Live in HD, y la podremos ver en la pantalla del cine Fine Arts Novo Centro.

Es una producción de François Girard, protagonizada por el tenor Piotr Beczała (Lohengrin), las sopranos Tamara Wilson (Elsa) y Christine Goerke (Ortrud), el bajo-barítono Evgeny Nikitin (Telramund) y el bajo Günther Groissböck (Heinrich). Dirige la orquesta Yannick Nézet-Séguin.

De acuerdo al portal de The Metropolitan Opera House, “Lohengrin” (cuyo estreno mundial fue en Weimar, el 28 de agosto de 1850, dirigida por Franz Liszt) “se encuentra en el epicentro de la carrera de Richard Wagner, cronológica, temática y artísticamente. Es una reinvención de la época romántica de una persistente leyenda medieval sobre un caballero místico que defiende a una doncella oprimida con la única condición de que nunca pregunte su nombre, y los temas en juego van desde lo espiritual (el papel de lo divino en la vida humana) a lo político (construcción de la nación en tiempos de transición y migración) a lo profundamente personal (la centralidad del misterio en la atracción erótica). La amplia divergencia temática dentro de la historia impulsó a Wagner a crear una partitura que cubre triunfalmente todas las bases, impresionante en su amplia variedad, pero accesible y teatralmente efectiva”.

Añade el citado portal: “Wagner ambientó su ópera en Amberes, ahora en Bélgica, alrededor del año 930. La especificidad del tiempo y el lugar es clave para la historia: un castillo (partes del cual aún existen) en un río importante (el Escalda) en las fronteras de la naciente nación alemana y en el borde de la Europa cristianizada, con bolsas de paganismo que todavía prosperaban en ese momento directamente hacia el norte. En su nueva producción de esta temporada, el director François Girard sitúa la acción de la ópera en un escenario abstracto, a la vez contemporáneo y fantástico”.

La duración es de aproximadamente 4 horas y 35 minutos, incluyendo dos intermedios de 30 minutos cada uno. La sinopsis es la siguiente:

PRIMER ACTO:

Amberes, primera mitad del siglo X. En Amberes, a orillas del Escalda, un heraldo anuncia al rey Enrique, quien le pide al conde Telramund que explique por qué el Ducado de Brabante está desgarrado por la lucha y el desorden. Telramund acusa a su joven pupila, Elsa, de haber asesinado a su hermano, Gottfried, heredero de la dinastía cristiana de Brabante. (Gottfried en realidad estaba encantado con la malvada Ortrud, con quien Telramund se ha casado). Cuando Elsa es llamada para defenderse, relata el sueño de un caballero de brillante armadura que vendrá a salvarla. El heraldo llama al defensor, pero sólo cuando Elsa reza aparece el caballero, que llega en una barca mágicamente tirada por un cisne. Él le promete su lealtad con la condición de que ella nunca le pregunte su nombre u origen. Al derrotar a Telramund en combate, el recién llegado establece la inocencia de su novia.

SEGUNDO ACTO:

Antes del amanecer en el patio del castillo, Ortrud y Telramund juran venganza. Cuando Elsa aparece en una ventana, Ortrud intenta sembrar la desconfianza en la mente de la niña, aprovechándose de su curiosidad, pero Elsa inocentemente le ofrece amistad a la intrigante Ortrud. En el interior, mientras el victorioso caballero es proclamado guardián de Brabante, el prohibido Telramund recluta furtivamente a cuatro nobles para que se pongan de su lado contra su nuevo rival.

En la entrada de la catedral, Ortrud y Telramund intentan detener la boda, ella sugiriendo que el caballero desconocido es de hecho un impostor, él acusando al novio de Elsa de brujería. La multitud se agita inquieta. Aunque preocupada por la duda, Elsa reitera su fe en el caballero antes de entrar en la iglesia, acompañada por el rey Heinrich.

TERCER ACTO:

A solas en la cámara nupcial, Elsa y su esposo expresan su amor hasta que la ansiedad y la incertidumbre finalmente obligan a la novia a preguntarle al novio quién es y de dónde ha venido. Antes de que pueda responder, Telramund y sus secuaces irrumpen. Con un grito, Elsa le entrega al caballero su espada, con la que mata a Telramund. Ordenando a los nobles que lleven el cuerpo al rey, tristemente le dice a Elsa que se reunirá con ella más tarde para responder a sus preguntas.

Escoltando a Elsa y el féretro a las orillas del Escalda, el caballero le dice al rey que ahora no puede liderar el ejército contra los invasores húngaros. Explica que su hogar es el templo del Santo Grial en la lejana Monsalvat, al que debe regresar; Parsifal es su padre y Lohengrin es su nombre. Se despide y se vuelve hacia su cisne mágico. Ortrud entra corriendo, jubilosa por la traición de Elsa al hombre que podría haber roto el hechizo que transformó a su hermano en un cisne. Pero las oraciones de Lohengrin traen a Gottfried en lugar de su cisne desaparecido, y después de nombrar al niño gobernante de Brabante, Lohengrin desaparece, guiado por la paloma del Grial. Ortrud perece y Elsa, llamando a su marido perdido, cae sin vida al suelo.

El barbero de Sevilla

Otra ópera que podremos ver este mes es “El Barbero de Sevilla”, de Gioachino Rossini, el domingo 26 de marzo a las 5:30 de la tarde, en una producción de The Royal Opera House, de Londres, proyectada en una pantalla instalada en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, gracias a una alianza entre el teatro, la Fundación Amigos del Teatro Nacional, la Fundación Sinfonía, la Cámara Británica de Comercio y la Embajada del Reino Unido.

Es una producción de Moshe Leiser y Patrice Caurier, protagonizada por Aigul Akhmetshina (Rosina), Andrzej Filończyk (Fígaro), Lawrence Brownlee (Conde Almaviva), Bryn Terfel (Don Basilio) y Fabio Capitanucci (Doctor Bartolo). Dirige la orquesta Rafael Payare.

El barbero de Sevilla

El libreto fue escrito por Cesare Sterbini, basado en una comedia de Pierre-Augustin de Beaumarchais, titulada “El Barbero de Sevilla o La precaución inútil”, que había sido estrenada en París, en 1775. El estreno de la ópera, titulada originalmente “Almaviva, o sea la precaución inútil”, fue en Roma el 20 de febrero de 1816.

La duración es de aproximadamente 3 horas y 45 minutos, incluyendo un intermedio de 25 minutos. La sinopsis de la ópera (que está ambientada en la Sevilla del siglo XVIII) es la siguiente:

PRIMER ACTO:

PRIMERA ESCENA: Fuera de la casa de Bartolo. 

Fiorello ha contratado una banda de músicos para acompañar a su maestro, el Conde Almaviva, en su serenata a una dama misteriosa. Ella no aparece y el Conde paga a los músicos, que se marchan ruidosamente. Llega el barbero Fígaro. El Conde lo reconoce y le dice que ha venido a Sevilla en busca de una hermosa muchacha que cree que es hija de un médico. Fígaro, que trabaja en la casa del Doctor Bartolo, le dice al Conde que la niña está a cargo del médico. Su conversación se ve interrumpida por su aparición. Tiene una nota para su serenatero, pero antes de que pueda pasarla, aparece Bartolo, exigiendo saber qué papel es. Rosina le dice que es un aria de una nueva ópera, La Precaución Inútil. Deja caer la hoja desde el balcón y envía a Bartolo a buscarla, asegurándose de que el Conde la alcance primero. Bartolo la envía adentro. La carta revela que el nombre de la niña es Rosina; cuando está sola, su serenatero debe revelar su nombre e intenciones. Fígaro le dice al Conde que el doctor planea casarse con Rosina por su dinero. Bartolo se va, indicando que nadie puede entrar a la casa. El Conde lo escucha decir que la boda será ese día. El Conde canta que él es Lindoro, que no tiene riquezas pero que anhela casarse con Rosina. Rosina, desde la casa, se suma al estribillo, pero la ventana se cierra bruscamente. El Conde le pide a Fígaro que lo ayude a entrar, prometiéndole el pago en oro. Fígaro le dice al Conde que se disfrace de soldado borracho y ordena que se aloje en casa de Bartolo, quedando en encontrarse más tarde. Quedando en encontrarse más tarde. 

SEGUNDA ESCENA: La sala principal de la casa de Bartolo; mediodía. 

Rosina determina que Lindoro será suyo. Ella acaba de escribir otra carta para él. Aparece el barbero, pero son interrumpidos por el regreso de Bartolo y Fígaro se esconde. Rosina dice que encuentra encantadora la compañía de Fígaro. Ella deja a Bartolo para observar que cuanto más la ama, más lo desprecia. Llega el maestro de música de Rosina, Don Basilio. Bartolo le informa de su determinación de casarse con Rosina ese día. Basilio le advierte que el Conde es el admirador secreto de Rosina. Basilio trama un plan para expulsar al Conde de Sevilla iniciando un rumor sobre él. Bartolo parte con Basilio para redactar el contrato de matrimonio. Fígaro ha escuchado y advierte a Rosina que Lindoro está en peligro. Él acepta entregar la nota de Rosina a su admirador. Bartolo intenta interrogar a Rosina, pero ella se niega a dejarse intimidar por sus amenazas. Llega el Conde, disfrazado de soldado borracho, y le informa a Bartolo que lo alojarán en su casa, para consternación del Doctor. Consigue decirle a Rosina que es Lindoro y le pasa una nota. Bartolo lo ve, pero Rosina lo sustituye por una lista de lavandería. Todo el ruido atrae a Basilio y al ama de llaves, Berta. Fígaro advierte al Conde que no vaya demasiado lejos en sus amenazas de violencia, pero pronto, el alboroto atrae la atención de un oficial de guardia y una compañía de soldados. Están listos para arrestar al Conde, cuando revela sus documentos de identidad. En medio de toda la confusión, todo el grupo sufre un terrible martilleo en la cabeza que vuelve locos a todos. 

SEGUNDO ACTO  

PRIMERA ESCENA: En casa de Bartolo; al final de la tarde.

Bartolo sospecha que el soldado borracho es un agente del Conde, enviado a sondear a Rosina. Llega el Conde, ahora disfrazado de “Don Alonso”, profesor de música suplente del indispuesto Basilio. Para ganarse la confianza de Bartolo, “Alonso” le entrega la carta de Rosina para que la use como prueba de la infidelidad del Conde. Sugiere que Bartolo se lo presente a Rosina, como falsa evidencia del engaño de su admirador. Encantado con la idea, Bartolo va a buscar a Rosina. Ella llega para su lección de música y reconoce a su amante. Ella canta un rondó de La Precaución Inútil. Bartolo se duerme y el Conde promete ayudar a escapar a Rosina. Bartolo se despierta y personaliza una famosa aria en alabanza a Rosina, pero es interrumpido por Fígaro que ha venido a afeitarlo. Pensando mejor en dejar a Fígaro con Rosina, Bartolo le da sus llaves a Fígaro para que busque las toallas. El barbero aprovecha para robar la llave de la ventana del balcón. Llega Basilio, el verdadero maestro de música, con aspecto de estar perfectamente sano. El Conde convence a Basilio de que está demasiado enfermo para salir y se va. Mientras Fígaro afeita a Bartolo, el Conde le dice a Rosina que la rescatará a medianoche. Bartolo, al darse cuenta de que se trama un complot, envía a su sirviente a buscar a Basilio. Berta reflexiona sobre cómo el amor está volviendo loca a toda la casa. 

SEGUNDA ESCENA: En casa de Bartolo; doce de la noche.

Bartolo se indigna al descubrir que Basilio no tiene idea de quién es “Alonso”. Insta al maestro de música a buscar un notario para que la boda pueda celebrarse esa misma noche. Bartolo le presenta a Rosina su propia carta a “Lindoro”, engañándola y haciéndola creer que ha sido traicionada. Con el corazón roto, Rosina acepta casarse con Bartolo y revela su plan de escape. Bartolo parte para convocar a la policía, que arrestará al Conde y Fígaro cuando se entrometan. Rosina se desespera. Fígaro y el Conde suben a la casa. Rosina los denuncia como traidores que han venido a venderla al infiel Conde Almaviva. El Conde revela su verdadera identidad y se reconcilian. Fígaro insta a los amantes a escapar rápidamente. Basilio entra con el notario, buscando a Bartolo. Fígaro le dice al notario que el Conde Almaviva está disponible para casarse con su “sobrina” (Rosina). La pareja está casada con Fígaro y Basilio como testigos. Bartolo llega con soldados para arrestar a los ladrones. Fígaro le explica a Bartolo que el Conde y Rosina ya están casados. Bartolo, superado en maniobras, se da cuenta de que ha estado tomando “Precauciones inútiles”.

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Jimmy Hungría. Gestor cultural y cinéfilo. Amante del teatro, de la música. Aspirante a chef. Autor del libro Gastronomía musical y bibliografías en construcción y de la columna Tívoli.