Han transcurrido más de veinte años desde que la Colección Archivos publicó la Obra poética de Vicente Huidobro al cuidado de Cedomil Goic, conocido estudioso del gran poeta chileno. Sin embargo, llama poderosamente la atención que sean relativamente pocos quienes se han hecho cargo hasta la fecha de lo que Goic divulga en las páginas 388 y 389 de ese libro. Allí se publican por primera vez varias informaciones que arrojan nueva luz sobre el desarrollo poético de Vicente Huidobro y certifican –en la medida en que esto es posible– que la supuesta edición argentina de El espejo de agua de 1916 es una falsificación suya posterior.

Para llegar a tal conclusión, Goic apela en las páginas mencionadas a dos misivas inéditas de Huidobro a su madre: una escrita en Beaulieu près Loches y fechada el 5 de mayo de 1918, la otra en París en febrero de 1917. En una nota al pie, Goic ubica en manos de un reputado coleccionista chileno, la carta más antigua, que parafrasea, parcialmente, en estos términos: “Huidobro cita [unos versos] como ilustración de su teoría de la historia del arte, primer anticipo de sus formulaciones periodológicas ulteriores, períodos de predominio o equilibrio del músculo y del nervio”. Acto seguido, Goic reproduce el siguiente fragmento de la carta:

 

Hemos llegado felizmente al tiempo en que basta tocar un botón eléctrico y se encienden cien luces. Asimismo debe hacer el poeta con el verso justo el punto sensible del lector y sugerirle cien cosas maravillosas que lo envuelvan en un baño de poesía como yo digo en unos versos sobre la nueva estética:

 

Que el verso sea como una llave

Que abra mil puertas

Pasa volando un pájaro, una hoja cae.

Cuando busquen los ojos que nada vean

Y [sin embargo] el alma sin embargo

Quede temblando

Justo después, Goic añade: “Lo que nos certifica que para comienzos de 1917 el poema no estaba concluido ni el libro publicado”. Es de suponer que Goic considera que los versos arriba reproducidos son una primera versión de los publicados en la plaquette que lleva el falso pie de imprenta “Buenos Aires, 1916”. De sus palabras también se desprende que no cree que el final de ese poema estuviese ya compuesto cuando escribió esa carta, aunque no explique sus razones para creer que esto sea así. Goic se limita a señalar que piensa que Huidobro mintió a su madre “En otra carta a doña María Luisa, de Baeaulieu, ‘pres Loches’, mayo 5 de 1918”. Y que lo hizo, al responder a los comentarios de esta a su “L’homme triste”, poema que Huidobro dice haber incluido en “una plaquette que publiqué en España en noviembre de 1916”. Goic afirma: “Queda confesa, por primera vez, la impresión española del libro” y añade “y mistificada la traducción del poema que, por otras informaciones, sabemos fue traducido por Reverdy para su publicación en Nord-Sud 2, con la anotación (“Traduit de l’espagnol”)”. Lo hace porque, en esa misma misiva, Huidobro escribía a su madre que “L’homme triste” “Es uno de los pocos poemas del libro [en alusión a Horizon carré] que fueron escritos antes en español y traducidos por mí mismo al francés cuando empezaba a profundizar la lengua”. Por razones que señalo más abajo, parecería que lo que se “confiesa” aquí, por usar el mismo verbo que Goic, es la voluntad de fabricar en Madrid la plaquette.

No cita Goic, no obstante, la postdata de otra carta inédita de Huidobro a su madre, fechada en Madrid el 27 de agosto de 1918 y conservada en el mismo archivo privado. En ella Huidobro escribe:

Postdata-de-la-carta-de-Vicente-Huidobro-a-Maria-Luisa-Fernandez-fechada-27-de-agosto-de-1918-Imagen-inedita-728x375
Postdata de la carta de Vicente Huidobro a María Luisa Fernández fechada 27 de agosto de 1918 (Imagen inédita)

“Me he fijado que en su carta Ud. llama a Vicentito pequeño Dios. Vea Ud. cómo algo involuntario hay siempre de los padres en los hijos, yo le digo en mi libro:

Hijo

hermoso como un Dios desnudo.

 

Vicentito no es otro que el hijo de Huidobro con Manuela Portales Bello y los versos citados pertenecen al poema “Hijo”, publicado en Poemas árticos (Madrid: Pueyo, 1918). Según el colofón, este libro se imprimió en agosto de ese año.

Todo hace pensar, a la luz del texto arriba transcrito, que “El Poeta es un pequeño Dios”, verso con que Huidobro cierra su “Arte poética”, debe ser posterior a la lectura de la carta de María Luisa Fernández a la que esta da respuesta. En otras palabras, el verso difícilmente pudo haberse integrado al poema antes de agosto de 1918, ya que la carta de María Luisa Fernández llevaba la fecha del 18 de julio de 1918, según informa la réplica de Huidobro. Por consiguiente, la plaquette, titulada, El espejo de agua. Poemas 1915-1916, que lleva el pie de imprenta “Buenos Aires, 1916” debe ser posterior al 7 de agosto de 1918, dado que la correspondencia tardaba en llegar por barco aproximadamente tres semanas.

—-

Carlos Fernández López. Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (Universidad Complutense de Madrid, 2004), Master of Arts in Comparative Literature (University College London, 2005) y PhD in Spanish and Latin American Studies (University College London, 2021) con una tesis titulada “El camino a Trilce”. Desde 2005, investiga sobre la génesis de las vanguardias históricas en el Perú y, más específicamente, sobre la vida y la obra de César Vallejo en relación con este tema.