Salmo 1

Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido

ni asiste a sus mítines

ni se sienta en la mesa con los gangsters

ni con los Generales en el Consejo de Guerra

 

Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano

ni delata a su compañero de colegio

 

Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales

ni escucha sus radios

ni cree en sus slogans

 

Será como un árbol plantado junto a una fuente

 

 

Salmo 5

Escucha mis palabras oh Señor

 

Oye mis gemidos

 

Escucha mi protesta

 

Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores

ni partidario de su política

ni te influencia la propaganda

ni estás en sociedad con el gangster

 

No existe sinceridad en sus discursos

ni en sus declaraciones de prensa

 

Hablan de paz en sus discursos

mientras aumentan su producción de guerra

 

Hablan de paz en las Conferencias de Paz

y en secreto se preparan para la guerra

 

Sus radios mentirosos rugen toda la noche

 

Sus escritorios están llenos de planes criminales

y expedientes siniestros

 

Pero tú me salvarás de sus planes

 

Hablan con la boca de las ametralladoras

 

Sus lenguas relucientes

son las bayonetas…

 

Castígalos oh Dios

malogra su política

confunde sus memorandums

impide sus programas

 

A la hora de la Sirena de Alarma

tú estarás conmigo

tú serás mi refugio en el día de la Bomba

 

Al que no cree en la mentira de sus anuncios comerciales

ni en sus campañas publicitarias ni en sus campañas políticas

tú lo bendices

 

Lo rodeas con tu amor

como con tanques blindados

 

 

Salmo 78

Oh Dios

Jerusalén es un montón de escombros

 

La sangre de tu pueblo se derramó en las calles

y corrió por las cunetas

y se fue por las alcantarillas

 

La propaganda se burla de nosotros

y slogans de odio nos rodean

 

¿Hasta cuándo Señor estarás airado con nosotros?

¿Arderá tu furor

como el fuego nuclear que no se apaga con agua?

¿Por qué han de decir los ateos

“¿Dónde está su Dios?”

 

Llegue a tus oídos el gemido de los presos

y la oración de los condenados a trabajos forzados

y los condenados a muerte

y la oración en el campo de concentración

 

Y nosotros

tu pueblo

Te alabaremos eternamente

y te cantaremos

de generación

en generación

 

—–

Ernesto Cardenal (Nicaragua, 1925-2020), fue poeta, sacerdote, teólogo, escritor, traductor, escultor y revolucionario. Ministro de Cultura de Nicaragua de 1979 a 1987 y teórico de la Teología de la Liberación. Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2009), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2012), Premio Internacional Pedro Henríquez Ureña (2014).