País de jauja en rehenes
El astro transita en los sótanos del olvido,
y el azul corta su trayectoria.
El ave nocturna marchita
devora los pulmones de la tormenta,
ilusión palpable del alba,
una rama de amanecer entre nebulosas.
Visión que se acurruca lejos, lejos, lejos de la virtualidad,
onirismo despojado de sus estiércol-estimulantes,
pero aún…
Verdadero país de Jauja en rehenes,
repetición de un estribillo rancio de un viejo canto marcial,
coro que se confunde
y se corrige en tonos diversos.
Canto viejo, coro que se purifica
en el delirio extático de ojos diminutos,
ojos circularmente abiertos
que se abren a medio cerrar
sobre nubes de pálidas esmeraldas.
El ave agita sus alas de polvo sobre el espacio-tiempo,
pica el trueno
de un picotazo
detrás de la puerta del jardín que se abre a medias.
Rebelión
Todas las ciudades
sangran en mí
mis frases
escupen sangre
sobre la faz mórbida
del mundo
mi encéfalo reventado
salpica
los altos muros del tiempo
en los cruces del espacio
oh escena siniestra de estrangulamiento
un olor a gas asciende
por la garganta seca del poema
mi palabra encerrada
hace su salto mortal
al vacío
sobre las barricadas del alba secuestrada
sobre neumáticos ardiendo
de una multitud en cólera
tengo el corazón hinchado
como una bestia insolente
llevada al matadero
mi palabra encerrada
despierta
de su letargo invernal
lanzando flemas pegajosas
sobre la faz mórbida del mundo
Toufffff !
Cuando es un crimen ser isleño
Pueblo de cucarachas bajo el yugo de santos negros,
babas de perros podridos sobre los pechos de mi isla…
cuervos y buitres invadiendo el espacio,
espacio que abraza toda obscenidad…
La subversión ha llegado a su clímax,
la isla sentada sobre el pedestal de la estupidez,
la carroña gira sobre sí misma, como rotación absurda,
sobre los ejes flexibles e invencibles del sinsentido…
No conozco el canto que arrulla al mar,
ni el canto que adormeció los ríos…
llevo el canto salvaje en mis venas rojas.
Pueblo de cucarachas sobre las aceras de los perros,
entre vómitos y heridas, fracturas macabras,
prolongando el ciclo de la noche.
¿Pero qué hacer con el espacio desgarrado?
Es la raíz la que apesta a rama.
¿Peregrinación, errancia o aventura?
Los poetas-funámbulos caminan sobre cuerdas del exilio,
idilio perdido, zarandeado entre dos mares indomables…
¿Pero cómo habitar su isla
cuando es un crimen ser isleño?
El paraíso de los sorprendentes viajeros
Amo la geometría de tu cuerpo
y el trazo artístico que lo delineó.
Tu cuerpo…
cuerpo brillante,
adornado con piedras que relucen.
Tu cuerpo…
es la isla de los Hiperbóreos,
soñada por náufragos perdidos
sobre escollos marinos.
Y yo,
en mi búsqueda de bienestar,
en mi búsqueda de locura y lujuria,
habito en él
eternamente,
como único templo
salvador
desde que los pies tocaron la luna.
¡Ohé!
por los huevos de arcoíris que me traes
en las puertas abiertas del deseo loco.
Mi vida partida en dos,
te ofrezco la mejor mitad,
como por haber llevado en tu cuerpo
el inmenso país de Jauja
de los sorprendentes viajeros.
Oxímoros giratorios
Oxímoros giratorios en mi cabeza,
imágenes cilíndricas y metafóricas,
llantos de cristal estallando de júbilo,
¡oh granos de arena pudorosos,
lúdicos,
que juegan sobre mis manos parlantes!
mi carabela quemada por astros migratorios,
¡oh mirada migratoria tan densa!
sin embargo…
mi poema está escrito sobre fondo gris,
en la bodega brumosa y tormentosa del océano.
poeta perdido en la turbulencia de las palabras,
sueño el cielo rajado por relámpagos,
asteroides luminosos deslizándose sobre mi cabeza.
artesano burlesco del siglo,
malabarista-trapecista,
nube exótica,
arte caduco o monumento gótico,
hago eslalon
en la deslumbrante fantasmagoría del poema.
¡oh Tetis,
ninfa marina de la hermosa cabellera,
dame la llave del océano!
pero el océano, dicen,
nunca tiene llave ni cerradura.
¡oh sirenas monstruosas!
maldigo a los dioses del mar,
pinto los colores de mi paleta mística.
Efervescencias de magos
Efervescencias jubilosas de magos,
destellos de imágenes insólitas cinceladas en el rayo,
¡oh zona de sombra o luz fantaseada por gestos…!
de puntos suspensivos en suspenso latente,
el poema es esa barca de cristal que flota sobre mares azules.
Almohadas de espuma blanca luminosa,
demasiadas chispas nadando en los ojos del poeta,
arcoíris felices cantando sobre sus hombros de sombra,
telón de flores matizadas de colores-faroles,
reflejos caleidoscópicos llenos de sentido y esencia,
iluminuras de azul, dulces heridas,
paletas de colores de fuentes frescas y limpias,
leitmotivs-magnetismo del cosmos metálico y giratorio.
El poema no conocerá la cara devorada del abismo,
ni las luciérnagas, nebulosas ni protuberancias lunares.
El poema sueña la mágica constelación sobre su cabeza de esfinge.
¡oh psicópata-coco o vampiro horrendo!
No soy poeta por ser poeta, sino para caminar sobre el abismo.
Sísifo se sienta sobre la roca no muy lejos,
alquimistas-descarados rondan los alrededores,
evasión de bisontes o transmigración suprema,
crepúsculo de tótems o tabúes absurdos,
la trashumancia ocurre a distancia insular.
¡oh sobredosis, metempsicosis o nirvana!
teatro de sombras o impulsos vertiginosos hacia la luz,
culminación astral que señala con el dedo…
paréntesis abiertos, comillas abiertas no cerradas,
velas mágicas-místicas encendidas en la sombra,
las almas se reúnen allí por vía/voz onírica,
fragmentos de voces divididas, segmentadas,
en la convergencia-complicidad de un complot que atrapa,
complicidad de palabras, signos o vocablos para embaucar a Cronos.
(Traducción: Reynaldo Pierre Louis)
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Raynaldo Pierre-Louis. Poeta, editor y docente nacido el 7 de diciembre de 1990 en Jacmel (Haití). Titulado en ciencias de la educación con opción en literatura y filosofía, es autor de seis libros de poesía, entre ellos Astéroïdes Fulgurantes, publicado en París por Éditions du Pont de l’Europe. Fue mencionado en 2014 en el Premio Mundial de Poesía Nosside por su poema “Le vent exotique de l’outre-mer”, galardonado en 2017 en el concurso de la Asociación de Escritores de Provenza, y finalista en 2023 del Premio de Poesía Léopold Sédar Senghor por Rébellion. Coordinó una antología de poesía femenina contemporánea que reúne a 35 autoras de diversas nacionalidades y es cofundador, junto a otros miembros, de Plimay Éditions, del Premio Évelyne Trouillot de Poesía en Haití. Desde hace varios años, anima talleres de poesía en Jacmel, en una dinámica de compromiso artístico, transmisión y valorización de voces emergentes.