Uno
Tantos ahogos en la voz del silencio
Tantos polvos habitan la tormenta
Nuestras manos son piedras de niños
Piedras cautivadoras
Piedras heladas
Piedras que se depositan en las puertas de la noche
Libres y frágiles
Nuestras manos son piedras de niños
Piedras que amamos en la orilla de las palabras
Piedras torpes
Piedras magníficas
Piedras de todas partes, flores con ojos
Tantas piedras silenciosas
Tantas piedras pesadas de ligereza
Piedras pacíficas
Piedras que luchan
Nuestras manos son piedras de niños
En la inmensidad de las cosas que llevamos
Vacías y profundas y frágiles y cuerpos mojados de sol.
Dos
Hay, lo sé
Un silencio falsificado
En el envejecimiento de las manos
En el envejecimiento de las ciudades
Una palabra
en tejido de árbol
que corre ebria
en la herida de los gritos.
Tres
Bordar una calle
sus idas y vueltas
sus gritos
su cólera
su orgullo al borde de la ceniza
Beber sus pulmones
que se queman
con una mano sensible
sin embargo, en su palma
Un camino de alambre de púas
es de temer.
Cuatro
Prepararse para caminar
sobre una ventana ciega
Fue necesario que una piedra cayera
en la memoria del viento
y el mar se uniera en esa piedra
en el interior de un zapato
una cuerda
arruga de río
en la sangre de la mirada.
Cinco
A veces
llevar el hambre
identidad de la muerte
en una mano
es como una tormenta
que se empuja gratis
en el callejón sin salida de los labios
Sin embargo
sobre la tumba de los olvidados
niños se desploman
llevando en sus manos
una mesa desnuda
una mesa vacía que tropieza
que no sabe corregir su sueño
Niños que se olvidan
en la embriaguez del hambre
como cadáveres asesinados.
Seis
Me siento sobre el mar
Vertical
con el otoño en la mano
Recojo tus sudores en lianas
Lluvias maduras sobre las aceras
Mezcladas a un silencio cosido de primera noche
De primer gesto
De la primera piedra
Siete
Aquí estoy, herida suspendida
en la ventana de tu cuerpo
Grabada en tu luna
Enroscada en tus miradas
Como tus besos frescos sobre mi lengua
Aquí estoy, gesto en el vacío
Soy la ciudad
Trenzada de gritos en la duda
Aquí estoy, sueño y sol amargo
Ven y cuéntame el día
En el alfabeto de la ceniza
Ocho
Hemos construido la noche
Con un beso malva
En flores nacidas
sobre nuestros labios de vacaciones
Sobre nuestros roces
tímidos en la brisa
Hemos edificado
nuestra catedral sobre el sudor
Nueve
Tu lengua desnuda
Soy mil naturalezas
Mezcladas de locuras
En la palma de un vaso
Tu lengua desnuda
Perfume abierto
Entre el secreto de una flor
Centelleante de invierno
Tu lengua desnuda
Yo misma quemada
Que tiendo al silencio del mar
Diez
He venido hacia la arena
Cuerpo en la mano
Palabras mezcladas con el sonido de tus pasos
Me inclino
mil gestos helados en tus huellas
y dibujo tu cuerpo
con un pétalo de agua libre
Once
De nuestros brazos de primera estación
De nuestros pensamientos hechos de tinta
Hace falta por todas partes los muros, las calles, los adoquines
Escribir este silencio
En la mano del agua
En el mediodía del mar
En la desnudez de la hora
(Traducción: Sarah Amaro)
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Adlyne Bonhomme, originaria de Petit-Goâve, distrito de Léogâne, del departamento Oeste de la República de Haití. Es autora de varios poemarios. En 2017, en memoria de las víctimas del huracán Matthew, dirige una antología poética titulada Écrire pour ne pas oublier (Escribir para no olvidar). En mayo de 2019, publica su primer poemario personal titulado L’éternité des cathédrales (La eternidad de las catedrales) en las Éditions de la Rosée. Participa en numerosas ediciones del Marathon du Livre y en otros festivales literarios de Haití. Colabora con revistas en línea como Capitale des mots y Plimay. Su poema “La complexité de nos mains” (“La complejidad de nuestras manos”) fue traducido al árabe por Hatim Al-Ansary el 27 de septiembre de 2020 en Alqasidah. Asimismo, participa en una iniciativa de PEN durante la cual las escritoras comparten sus experiencias de confinamiento. Adlyne Bonhomme fue la invitada de honor de la tercera edición del Festival pwezi solèy en marzo de 2020. Publicó, en las ediciones Recto-Verso, su segundo poemario titulado Un chant d’oiseau dans la paume (Un canto de pájaro en la palma). Se trata de un libro que propone una poesía y una palabra de amor y de paz.