Mares de plomo
Ante nuestros ojos,
sobre nuestras cabezas,
un paisaje con ese único mar
parecido a esos pájaros insomnes
que pían y muerden los techos y las cuevas,
o la montaña grande
que sobrevuela el espacio con un salto limpio,
como de plomo viejo,
entre los cuentos de hadas que ahora van recordando
las dulces campesinas de Guantánamo
en su mente poblada por los versos de Boti,
el poeta amado que no sabe llorar
a pesar de soñar con Guantánamo, nuestra otra vez.
1971 (Inédito)
Sin ojos
¿Adónde habrán ido a parar mis ojos
cerrados hoy a tanto horror?
Hoy cuando las niñas no pueden comprender
las perennes razones por las cuales
las aguas del viejo y ancho río Éufrates,
sobrevolado por mil lunas,
albergan y mueven coágulos de sangre
y nucas sin rostro o cadáveres embalsamados de torturas
y ruinas que traen un olor a muerte de vacas solas,
más tristes aún que la vaca sorda de Alberti
y las vacas volantes de Chagall
porque estas vacas solas, sin perder la razón,
se hallan sin dueños reales y sin rumbo.
¿Adónde habrán ido a parar mis ojos
cuando mi boca entona un canto funerario
que trajeron los aires en los barrios de mi niñez?
Agolona
Quizás mis ojos,
que ya no son tan míos,
no ven los archipiélagos nocturnos
no pueden ver apenas la historia primera
de las leyendas aprendidas
en las aulas de una isla grande
en medio del Mar de las Antillas.
Quizás mis ojos
ni siquiera pueden mirar la noche,
ni alcanzan a ver
el lucero de la tarde,
ya su sombra tendida
sobre los cuernos de las vacas
que nadan como yo sin ojos,
desparramados sus cuerpos
entre las aguas del río Éufrates,
viejo río de los mantos y las almas de un bien perdido,
junto a la zona baja de una luna imparcial.
¿Adónde habrán ido a parar mis ojos
cerrados hoy a tanto horror?
Agolona
(De Peñalver 51, 2009)
—-
Nancy Morejón. Poeta, traductora y ensayista (La Habana, 1944). Graduada en Lengua y Literatura Francesas en la Escuela de Letras de La Habana. Premio Nacional de Literatura 2001. Ha recibido, entre otros, dos Doctorados Honoris Causa: uno, en 2009, por la Universidad Cergy-Pontoise de París y, en 2024, por la Universidad de La Habana. Ya en 2023, entregó su legado literario a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes madrileño.