A veces sueño que desaparece el lenguaje.
Mi boca es un depósito de tanques de guerra
y los hermosísimos soldados
abandonan la primera línea del paladar.
A veces sueño que el lenguaje huye,
una avería del corazón, el tumor pequeño
que al microscopio revela una caligrafía muda.
A veces sueño una lengua sin frases,
un accidente cardiovascular léxico,
letras que se despegan de la hoja
como patas torcidas, rebobinadas sin tino.
No sé por qué temo morir
y que en mi cuerpo desvanecido alguien lea:
“ausencia de palabra”.
Por qué tanto recelo a la autopsia
de una vida sin idiomas. El mundo
sin su raquítica discusión de vocablos,
mutantes administradores del hueco.
Si no hay lenguaje, ¿qué duele?
La lengua sin boca sorprende en los otros,
La boca sin lengua sorprende en mi cara.
No deseo las palabras sino su contrario,
persigo sin cansancio lo que no puedo decir.
(2020)
—–
Sonia Betancort (Canarias, 1977). Ha publicado los poemarios Íntima Exigencia (2000), El cuerpo a su imán (2009), Contramantes (o la soledad del alfil) (con Rubén Tejerina, 2014), Para ver la llanura (2014), Seis poemas para Mary Jane (2014), Charco Verde (2019; 2022), Como un fantasma blanco, al borde de la espuma (2023) y La sonrisa de Audrey Hepburn, este último entre los diez mejores libros de poesía publicados en 2015 según, entre otros, El Cultural (El Mundo) y la revista Ínsula. Doctora en Literatura por la Universidad de Salamanca, y profesora e investigadora en la Universidad Camilo José Cela (Madrid).