«Bad Bunny ha despertado el oído del mundo al español puertorriqueño». Así introduce mi colega Maia Sherwood Droz su ABC de DtMF. Diccionario de palabras de Puerto Rico y referencias culturales en DeBÍ TiRAR MáS FOTOS.

Lexicógrafa y miembro de número de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, nos presentó su obra en la pasada Feria del Libro de Santo Domingo.

Los lexicógrafos vivimos al hilo de las palabras, y respiramos con ellas, y, sin duda, Sherwood supo que tras las letras del último proyecto discográfico de Bad Bunny sonaba el latido de algo más profundo.

Esta semana la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española ha reconocido a Benito Antonio Martínez Ocasio por su contribución a la proyección internacional del español.

Una resolución oficial de nuestra Academia hermana que destaca no solo su aportación excepcional a la difusión de la lengua española en el mundo, sino su contribución a la proyección del español de Puerto Rico como seña de identidad personal y colectiva: el reconocimiento académico puntualiza que el español de Puerto Rico «constituye un elemento esencial en la identidad y la obra artística del cantante».

Nos recordaba Maia que el Conejo Malo «ha tomado posturas língüísticas públicas y explícitas: no solo se ha negado a cantar (o hablar) en inglés para potenciarse comercialmente, sino que ha asumido el español –y no cualquier español, sino el puertorriqueño, el de su generación, el suyo propio».

Su defensa sobre los escenarios y en su producción musical del español puertorriqueño debe orgullecernos a todos los que hablamos español, con independencia de nuestra variedad dialectal.

Portada de ABC de DtMF. Diccionario de palabras de Puerto Rico y referencias culturales en DeBÍ TiRAR MáS FOTOS, de Maia Sherwood Droz

Las canciones de Bad Bunny son el mejor ejemplo de que lo local puede llegar a ser universal cuando es capaz de conectar con nuestras experiencias y sentimientos como seres humanos.

No a todos los hablantes de español, o de otras lenguas, les queda tan cerca como a nosotros el léxico caribeño de las canciones de Bad Bunny; sin embargo, sus referencias culturales propias y las palabras que las expresan, «su voz puertorriqueña y antillana y su resonancia» –como apunta la Academia– han logrado trascender fronteras y prejuicios.

Frente a los relatos catastrofistas (¡están dañando la lengua española! –curiosamente, cuando resuena la queja, siempre son otros los dañadores–), frente al gesto despectivo que en algunos provocan su música y sus letras, la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española ha salido a defender con valentía su uso desinhibido y personal de la lengua española para la creación y el impulso que su proyecto cultural ha dado para la superación de esos prejuicios tan extendidos contra las palabras y expresiones propias de los jóvenes o de las clases populares.

Hoy he oído en el informativo que la demanda de clases de español para extranjeros se ha disparado en el último año. ¿Se lo debemos a Bad Bunny?

En parte sí; quizás un poco también al furor que despierta nuestra bachata, ligada estrechamente a sus letras en español. Un poco también a Rosalía.

Algún día quizás todo esto pueda medirse en cifras, esas que casi siempre se nos olvidan cuando hablamos de lengua; cifras que hablan de economía naranja, de industria cultural, de prestigio internacional, de despertar el interés del mundo por dónde estamos, por cómo somos y por cómo hablamos.

Visto lo visto, sin duda, debimos tirar más fotos.

(Publicado originalmente en Diario Libre, Santo Domingo, República Dominicana, sección Opinión, febrero 17 de 2026)

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María José Rincón, filóloga y lexicógrafa. Apasionada de las palabras, también desde la letra Zeta de la Academia Dominicana de la Lengua.